BOLETĂN NÂș 11 - FEBRERO DEL 2011
EL NEOFASCISMO EN LA ACTUALIDAD
HITLER SE ENMASCARA EN ACTORES JUVENILES

El fascismo se puede definir como fenĂłmeno histĂłrico, filosĂłfico, polĂtico y proyecto autoritario que se encuentra bajo el poder de un solo partido, llega a AmĂ©rica Latina posterior al inicio del fascismo en Italia en 1922, teniendo gran impacto a nivel polĂtico, econĂłmico y social , sin embargo los regĂmenes militares surgidos en Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Centro AmĂ©rica tuvieron otra caracterizaciĂłn pues sus elementos principales no son fieles a las caracterĂsticas fascista de los paĂses europeos, se los denomina entonces neofascistas. Es asĂ que estos regĂmenes militares y dictaduras que surgen en nuestro continente fueron mayoritariamente impulsados por sectores militares y no desde las clases medias ni mucho menos de sectores obreros como sĂ fue el caso de Alemania.
El Ecuador es un Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrĂĄtico, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico; en el cual no se ha escapado del problema del neofascismo a pesar de su carĂĄcter plurinacional y pluriĂ©tnico, para entender la situaciĂłn actual sobre esta problemĂĄtica es importante identificar sus caracterĂsticas tanto en su accionar como en su pensamiento, se aplica por medio de dos grupos distintos: los neofascistas y los nacional-populistas.
El primer grupo (neofascistas) se caracteriza por acciones violentas y delictivas en contra de grupos que, de acuerdo a su pensamiento “estancan el progreso de la naciĂłn” tales como trabajadoras sexuales, homosexuales, indigentes, personas diversas sexualmente, drogadictos, punkerxs, entre otros; esto lo realizan a travĂ©s de las denominadas “limpiezas sociales”. SegĂșn ellxs eliminarlos significarĂa acercarse a una sociedad justa y libre; esto como fundamento teĂłrico de su accionar y no como parte de un proyecto polĂtico de cambio a largo plazo.
La limpieza social es uno de los medios mĂĄs brutales e inhumanos que aplican estos grupos para conseguir sus fines, los constantes ataques de grupos neofascistas a personas que por un lado se oponen directamente a ellos y por otro personas consideras “lacra social” (indigentes, homosexuales, trabajadoras sexuales, punkerxs, entre otros) han dejado hasta la fecha decenas de muertos, los ataques pasan por la violaciĂłn de todo tipo de derechos, pues no solo matan sino que las personas sufren amenazas y sus familias tambiĂ©n, maltratos fĂsicos y psicolĂłgicos constantes como es el caso de dos compañeras transexuales, la una fue asesinada y la otra viviĂł pero fue mutilada, le cortaron su pene y testĂculos y sigue amenazada.
El caso de Ălvaro Paredes quien fue condenado por defenderse de los ataques de estos grupos o la testigo del mismo caso (vendedora de comida) que es constantemente agredida, su puesto de trabajo estĂĄ lleno de grafitis que la acusan de cĂłmplice por haber declarado a favor de Ălvaro, y miles de ataques que no salen a luz pĂșblica por conveniencia polĂtica o por indiferencia.
El segundo grupo (nacionalistas – populistas) son aquellos partidos de extrema derecha que en la escena pĂșblica se alejan de toda apariencia fascista “clĂĄsica” es decir que no usan como un medio la agresiĂłn pĂșblica, estos grupos a demĂĄs se proyectan a inmiscuirse a largo plazo y directamente en el poder, con el fin de realizar su proyecto polĂtico un ejemplo de esto es el grupo ARNE (AcciĂłn Revolucionaria Nacionalista del Ecuador) cuando en los años 40 al 70 su propĂłsito era influir en el poder y posicionarse ideolĂłgicamente, es por eso que participan electoralmente en las elecciones presidenciales de 1968 y a lo largo de su vida polĂtica inciden electoralmente para cargos mĂĄs pequeños como alcaldĂas y concejalĂas.
El discurso fascista no solo genera xenofobia y racismo sino que oculta las problemĂĄticas reales, teniendo como chivo expiatorio a grupos humanos mĂĄs vulnerables.
Los problemas de la sociedad van mås allå de los actores que los conforman, es entonces que la delincuencia, el desempleo, la mendicidad, etc. son originados por causas mås complejas producto de interés de grupos de poder y económicos, que mantienen condiciones de explotación e inequidad.
Es asĂ que se vuelve indispensable tener claro este contexto para entender la lucha antifascista y cĂłmo esta influye en la sociedad. Ser antifascista es parte de la lucha anticapitalista, no sĂłlo porque el fascismo se expresĂł como una fase mĂĄs del capitalismo en un momento de crisis sino porque sus bases ideolĂłgicas luchan constantemente contra toda expresiĂłn de izquierda. Si bien los grupos antifascistas han emprendido una constante lucha en contra de todo tipo de discriminaciĂłn, esta lucha no solo se trata de erradicar la barbarie cometida por estos grupos sino en detener su injerencia ideolĂłgica en toda la sociedad. Es por esto que entender bien las caracterĂsticas del neofascismo en el Ecuador permitirĂĄ combatirlo de forma mĂĄs concreta y efectiva.
La justicia es un medio al que no se ha podido acudir no sĂłlo por su inoperancia e incongruencia, sino porque es un dispositivo mĂĄs de control del aparato estatal, de reproducciones de esta serie de inequidades socapadas por el mismo estado, por ende si se utiliza a la justicia como medio de lucha del antifascismo seria contradictoria con la lucha anticapitalista, porque el sistema parece no estar cambiando, sigue demostrando que responderĂĄ a medias siempre ante lo que nos aqueja como poblaciĂłn. Es por eso que hacemos un llamado a todas y todos lxs que luchan contra el capitalismo y el patriarcado, para generar una sociedad mĂĄs equitativa, colectiva, igualitaria, inclusiva y justa; reconociendo las luchas diversas, auto gestionadas y no por esto poco fuertes, creativas y masivas, pero esta implica consciencia, implica dedicaciĂłn, pero refleja dignidad y coherencia con los principios que nos mueven por otros mundos posibles…
Concretemos los esfuerzos, desde las diferentes aristas, para continuar en la construcciĂłn de un mundo mĂĄs justo para todas y todos.
CLĂNICAS DE REHABILITACIĂN POR ORIENTACIĂN SEXUAL

Queremos hacer pĂșblica la denuncia de aquellos centros de rehabilitaciĂłn que segĂșn varios artĂculos como el 11, numeral 2, ademĂĄs 66, 45, 76, 77, 78, 81, 82, 191 de la ConstituciĂłn del Ecuador y violando los DDHH como libertad, protecciĂłn, salud. Estos centros que funcionan en el Ecuador internan “curar” a hombres y mujeres por su orientaciĂłn o identidad sexual, como si fuera esta una enfermedad.
Estos son atentados explĂcitos contra los DDHH y son prĂĄcticas homofĂłbicas y discriminatorias que en muchos de los casos son influenciados por grupos religiosos cristianos.
Los controles y las investigaciones sobre estas clĂnicas de maltrato y de opresiĂłn son escazas o nulas por parte de las entidades y organismos encargados como es el Ministerio de Salud PĂșblica y el CONSEP (Consejo Nacional de Estupefacientes y Sustancias PsicotrĂłpicas), que a pesar de la eliminaciĂłn del art 9 del MSP donde se daba el aval para los tratamientos de “deshomosexualidad”, estos centros siguen existiendo y manteniendo a las personas internas contra su voluntad.
Esto no es nuevo, funcionan desde hace mĂĄs de 10 años, y se ha denunciado durante 7 sin tener resultados cuando ya por primera vez hubieron testimonios valientes de las afectadas, mujeres que por ser lesbianas fueron metidas en esos centros y soportaron procedimientos como baños de agua helada, acoso sexual, privaciĂłn de alimentos, violencia fĂsica y psicolĂłgica constante, burlas, amenazas y otras prĂĄcticas de tortura. SegĂșn Testimonio de MarĂa Auxiliadora (CPM, 2005: 95, 96-
www.tcmujer.org/pdfs/Tribunal%20regional%20DESC.pdf).
Finalmente queremos llamar a todxs a la movilizaciĂłn social para expresar nuestro rechazoante la existencia de estos centros y generar la desacreditaciĂłn inmediata de estos lugares que atentan a un modelo digno de bienestar para lxs seres humanos, y que las voces del pueblo sean escuchadas, en este caso, la eliminaciĂłn de los centros de rehabilitaciĂłn por orientaciĂłn sexual y control en otros campos, como drogadicciĂłn y alcoholismo.
No estamos locos, ni locas, la transexualidad no es una enfermedad.
¡Denuncia y eliminemos las clĂnicas por OrientaciĂłn sexual!
Coordinadora Juvenil por la Equidad de Género, febrero 2011
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